Un hombre calvo estaba
sentado en una terraza tomando una taza de café. Una mosca que volaba alrededor, al respirar el aroma del café se
acercó a la taza y se tomó un trago. Después maliciosamente alzó el vuelo y le
picó al hombre calvo en la cabeza.
Continuaba la mosca
rondando por la cabeza del hombre calvo y cada vez que éste se tomaba un trago de café la
desvergonzada mosca aprovechaba y le deba un picotazo en la calva.
Otro trago de café;
pero esta vez, cuando la maliciosa mosca se acercó para picarle en la calva, éste levantó la mano y le dio un manotazo. La mosca cayó sobre la mesa
y con una pata coja reclamó:
_ ¡Calvo malvado! ¡Por
un simple picotazo intentaste quitarme la vida!
_ ¡Al que actúa con malicia, severa justicia! _
respondió el hombre calvo.
La atrevida mosca con
la pata coja alzó el vuelo y se marchó del lugar dolorida y enojada.
PD: El que actúa con maldad, tarde o temprano
recibirá su castigo.
A bunch of thoughts and ideas stop Sofía
from getting slept. She tosses and turns in bed, but it is definitely impossible
for her to sleep.
When Sofía clears her mind…, a white
cloud comes slowly into her head and starts cleaning away her colourful ideas
until her mind goes
blank.
Having her mind cleared, Sofía goes
into a deep relaxation. In each breath she feels like she is flying and then she comes
down falling asleep comfortably in her white cloud.
PS: This short story helps litte kids
to control their hectic minds in order to have a peaceful dreams.
Un grupo de animalitos
se cepillan los dientes, se ponen el pijama y en fila entran en un barco donde
acostumbran a dormir. En el barco, mecido por las olas, duermen tranquilos como
si estuvieran en una cuna.
Acunados por las olas,
su estado de relajación es tan placentero que cuando alguna preocupación quiere llegar a sus mentes, las dejan pasar
como si fueran olas pasajeras sin detenerse en ellas…
PD: Este cuento corto
ayuda a que los niños duerman
con ternura y sin preocupaciones.
Autora: María
Abreu
Cuando me acuesto, me
duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad. (Salmos 4:8)
Un hombre siniestro fuma
un cigarro y exhala una columna de humo en la penumbra. Impaciente espera a un
angelito de la oscuridad que llega nervioso expresando:
_ ¡Buenas noches amo!
El hombre siniestro
abre la boca, deja escapar una nube de humo y reclama:
_ Mmmm…_ casi llegas
tarde.
El angelito de la
oscuridad afirma con la cabeza y luego confiesa:
_ ¡Amo, necesito tu
ayuda!
_ ¿En qué puedo
ayudarte?_ pregunta el hombre siniestro con voz rasgada.
_ Es que he visto que las personas tienen
sueños en la vida, trabajan para hacerlo realidad y luegotienen éxito.
Eso me da envidia, no quiero que sean felices amo.
Al escuchar estas
palabras, el hombre siniestro escupe una columna de humo y empuña un cofre tenebroso. Luego lo abre y muestra un arma potente y
poderosa.
_ ¿Amo, qué es eso?
_ “El desánimo” _ responde la figura siniestra con voz retumbante.
_ ¿Por qué el desánimo
amo?_ consulta el angelito de la oscuridad con voz baja.
_Porque el desánimo roba la fuerza y la autoestima.
Y puede llevar a la depresión_ revela la figura siniestra.
_ ¡Ah! Entonces el desánimo es lo
que hace que las personas abandonen sus sueños.
La figura siniestra asiente
con la cabeza…, luego le entrega el arma al angelito de la oscuridad indicándole
hacia dónde tiene que volar.
Ardiendo de envidia el
angelito de la oscuridad comienza a volar sobre las personas que quieren lograr
sueños.
Cuando estos sueños se
elevan altos, el angelito de la oscuridad se pone muy furioso y lanza el dardo del
desánimo atrapando los sueños por colores, formas y tamaños…
Amiguito, cuál de estas
dos acciones elegirías para rescatar tu sueño:
¿Te levantarías con
todas tus fuerzas y lucharías por tus sueños? ¿U orarías a Jesús para que te dé fuerzas y
destruya al angelito de la oscuridad?
PD: No dejes que nadie
atrape tus sueños, porque en ellos puedes encontrar tu destino.
Autora: María
Abreu
Porque yo Jehová soy tu
Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. (Isaías
41: 13)
Un conjunto de
pensamientos e ideas impiden que Sofía pueda conciliar el sueño. Da vueltas y
vueltas en la cama, pero no puede dormir.
Cuando Sofía despeja su
mente…, lentamente comienza a llegar una nube blanca que entra en su cabeza y
va borrando las ideas de colores hasta dejarle la mente en blanco.
Con la mente despejada Sofía
va entrando en un estado de relajación… En cada respirar siente
que flota y desciende quedando serenamente dormida en una nube
blanca…
PD: Este cuento corto
ayuda a controlar la agitada mente de los niños para que tengan un tranquilo
sueño.
Una botella de cristal
que antes estaba llena de agua de pronto se encontró vacía dentro del cubo de
la basura. Allí dentro, se topó con una hoja de papel y después de mirarla por
un momento se presentó:
_ ¡Hola, mi nombre es Margarita!
_ ¡Encantada, el mío es
Blanquita!_ Expresó la hoja de papel.
La botella de cristal
estaba vacía y la hoja de papel estaba manchada y arrugada. Ambas se sentían con
la vida en un hilo dentro del cubo de la basura. De repente…, una voz rompió el
silencio.
_ ¡Hijo, tienes que
aprender a reciclar, no puedes echar la botella y el papel en un mismo cubo! ¡Hay
que separarlas!
_ ¡No por favor, nos
van a separar! ¿Qué harán con nosotras? _ preguntó la botella de cristal.
_ ¡Tranquila, he
escuchado que nos van a reciclar!_ explicó la hoja de papel.
_ ¿Nos van a matar?_
indagó la botella de cristal muy asustada.
_ Simplemente nos van a reciclar. Es como… someternos a un
tratamiento para darnos una segunda vida con el mismo uso o con otro distinto.
En ese mismo instante
la conversación fue interrumpida por la mano de un niño que metió la mano en el
cubo y separó la botella de la hoja de papel. Al verse separadas ambas se
sintieron tristes pensando que nunca más se volverían a ver.
Pasado un tiempo, un
joven colocó una botella de vino sobre una mesa, luego puso una rosas, y
finalmente una hoja de papel al lado de la botella de vino.
_ ¡No me lo puedo
creer! ¡Eres Blanquita, la hoja de papel que estaba conmigo dentro del cubo de
basura!_ clamó la botella de cristal muy emocionada.
_ ¡Y tú eres Margarita
la botella de cristal! ¡Te han dado una
nueva forma, ahora eres una botella de vino!_ exclamó la hoja de papel.
De repente el joven se
sienta en la mesa, setoma un trago de vino de la botella y luego saca una pluma
de tinta negra y
comienza a escribir sobre la hoja de papel.
_ ¡No…, no permitas que
te manchen con palabras…!_ gritó la botella de vino.
_ ¡Margarita, debes
aprender que… Lo que nos da valor es lo
que llevamos dentro! _ exteriorizó la hoja de papel.
Autora: María
Abreu
Así como en el agua se refleja el rostro, también
en el corazónse
refleja el hombre.(Proverbios
27:19)
Con los primeros rayos
del sol, todas las aves se despertaron a saludar la aurora. De pronto una melodía
las hace sentirse confundidas.
Con voz suave y
sostenida, un
ruiseñor canta su gran nota musical. Algunas aves callan escondidas
entre las hojas de los árboles y otras se quedan con el pico abierto.
Curiosas, intentan
descubrir quién es capaz de cantar con tanta riqueza musical.
_ ¡¡Choki-chokichoki…!!_
entonaba el ruiseñor.
_ ¡Ese tono es rápido y alto! _murmura un
jilguero.
_ ¡¡Píu-píupíu…!!_
cantaba de nuevo el ruiseñor.
_ ¡Y esa otra
entonación es aguda y altísima!_ susurra un petirrojo.
Las aves curiosas
iniciaron su aleteo y salieron de entre los árboles para descubrir quién era
que cantaba con tanta majestuosidad y descubrieron al ruiseñor gorjeando, posado sobre una rama. Algunas quedaron admiradas y otras envidiosas.
En fin, y es que el arte no deja indiferente a nadie …
Autora: María
Abreu
Según
cada uno ha recibido un don {especial}, úselo sirviéndoos los
unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. (1
Pedro 4:10- 11)
En las profundidades
del mar, dentro de un palacio de cristal vive el pececito Ramoncito.
Dentro del palacio hay
un bello jardín donde a Ramoncito le encanta divertirse subiéndose en las
flores marinas para mecerse al compás del agua.
Bueno, como Ramoncito
es un pececito alegre que le gusta divertirse se le ocurrió la idea de celebrar
su cumpleaño por todo lo alto. Así que invitó a todos sus amiguitos.
De mañana muy temprano
llegaron los peces globos para decorar el palacio, los peces payasos para
animar la fiesta, las estrellas marinas y la medusa arcoíris para alumbrar la
oscuridad.
........
......
Luego comenzó la fiesta
y los invitados que vivían muy lejos llegaron montados a lomos de caballitos de
mar. Todos bebían, reían, compartían y finalmente se comieron la gigantesca
tarta con forma de tiburón.
Muy tarde al anochecer
los animales acuáticos se marcharon del palacio y el pulpo Enriqueto decidió
quedarse a ayudar a Ramoncito a limpiar el palacio.
_ ¡Manos a la obra!_
gritó el pececito Ramoncito mientras limpiaba.
Sin embargo el pulpo
Enriqueto se quedó boquiabierto cuando vio que Ramoncito echaba el papel, los
plásticos y los vidrios en una misma bolsa.
Y después de observar unos minutos se acercó explicando:
_ ¡Ramoncito es muy
importante aprender a reciclar!
_ ¿Por qué? _ preguntó Ramoncito.
_ ¡Porque cuando reciclas permitirás que esos objetos
puedan volver a ser reutilizados!_ explicó el pulpo Enriqueto.
_ ¿Reutilizados cómo? _ curioseó Ramoncito.
_ ¡Es como darle una
segunda vida con el mismo uso u otro diferente!_ explicó el pulpo Enriqueto.
Dicho esto el pulpo
Enriqueto apartó tres pequeños contenedores: uno de colorazul parael papel y el cartón, otro de coloramarillo paralos
plásticos y otro de colorverde para los
vidrios.
Con estos bonitos
colores el pececito Ramoncito aprendió a reciclar echando cada objeto en su
lugar correspondiente.
Y como ya había dicho
antes que al pececito Ramoncito le gustaba divertirse, pues decidió organizar otra fiesta llamada: La fiesta del reciclaje…
En esta fiesta todos
aprendieron a reciclar de una manera muy divertida.
Autora: María
Abreu
Purifícame con hisopo,
y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve. (Salmo 51: 7)
En una extensa selva
vivía el mono Copito. Era divertido y simpático. Y a pesar de que era un mono
amigable los demás animales de la selva lo miraban con temor y desconfianza.
Copito era un mono albino,todo
su pelaje era blanco como la nieve e incluso sus pestañas eran blancas. Este
color le hacía ser diferente a los demás monos negros de la selva.
Cuando las aves veían a
Copito trepar por los árboles agitaban sus alas y rápidamente volaban. Otras
gorjeaban con voz temblorosa de miedo.
Todo este rechazo le
estaba borrando la sonrisa a Copito y tristemente se colgó de una rama y comenzó
a llorar. Su madre al verlo en la rama se acercó y tocándole el hombro comenzó
a explicarle:
_ Copito, todos tenemos
un color diferente, unos más claros, otros más oscuros. Pero lo que realmente
importa son los sentimientos que llevamos dentro.
Con este consejo el
mono Copito saltó al suelo jugando y saltando muy animado. Sin embargo, los
animales tenían miedo de jugar con él porque nunca habían visto un mono albino.
Una noche Copito decidió caminar por la selva en
busca de jugosas frutas caídas al suelo.
Un león que estaba al acecho de una presa al ver la figura blanca de Copito
en medio de la noche gritó:
_ ¡Un fantasma, un
fantasma!
Dicho esto el león
salió corriendo tan deprisa que el viento le despeinó la melena. También Copito
salió corriendo pensando que realmente había un fantasma hasta que minutos
después se dio cuenta que quizás el león se había referido a él. Y una vez más
se sintió rechazado.
A partir de todos estos
acontecimientos Copito no quería salir de casa construida en un árbol. Estaba
solo y triste sin tener con quien jugar. Mas la madre lo observaba intentando buscar
una solución para que los animales entendieran la diversidad.
_ ¡Tengo un plan!_
suspiró la madre acordándose del cumpleaños de Copito.
Desde
ese momento comenzó a preparar la fiesta de cumpleañosde Copito. Invitó a las mariposas de diferentes colores, a las flores
de diversas tonalidades, convenció a las aves de distintos colores y finalmente a los animales de diferentes
razas.
El
día del cumpleaños de Copito había llegado y la madre lo llevó al lugar más
llano de la selva donde le tenía preparada la sorpresa de cumpleaños con una
rica tarta de fresas.
Cuando
todos los invitados llegaron la madre de Copito puso música y comenzó a cantar
con las aves:
Yo estoy encantado,
de ser negrito
Yo estoy encantado,
de ser blanquito
Alto, bajito, gordito
y flaquito, saltamos
//Ser diferente es
bueno y nos amamos//
En
ese instante, Copito saltó desde una rama y con una gran sonrisa comenzó a
bailar. Los invitados sólo observaban hasta que se animaron a bailar con Copito
haciendo amistades entre todos y claro… comiendo la rica tarta de fresas.
Finalmente
descubrieron quela diversión es la distancia más corta para unir la diversidad de razas.
Autora:
María Abreu
Siempre
humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. (Efesios 4:2)
A paso lento cruzaba el
burro un riachuelo con la leña sobre su lomo. Cansado y aburrido no dejaba de
lamentarse por el peso de la carga:
_ «Hi-aaa, Hi-aaa»
Al caer la tarde, el
burro se acostaba sobre las frescas hierbas para descansar; pero aún ahí seguía
rebuznando su lamento:
_ «Hi-aaa, Hi-aaa»
Un gusanito cansado de
escuchar los lamentos del burro, arrastrándose por el suelo se acercó a
decirle:
_ No te quejes tanto
por tu destino. A mí me gustaría caminar, saltar, cruzar los riachuelos, sin
embargo mi vida es arrastrarme por el suelo corriendo el riesgo de que alguien
me pise y me aplaste.
_ ¡Amigo es difícil
vivir con cargas todos los días!_ explicó el burro.
_ ¡Tenemos que aprender a llevar nuestro
destino con alegría y optimismo; porque si
no lo hacemos seremos infelices toda la vida!_ explicó el gusanito.
Autora: María
Abreu
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas
dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios
mío. (Salmos 42:5) Leer el cuento en inglés: The depressed Donkey
Sobre los prados de un
cercano bosque caían los copos de nieve
formados por pequeños cristales de hielo. Los copos descendían y empezaban a
cubrir la superficie del prado con un gran manto blanco.
Dentro de una
madriguera, un armiño movía su colita con mucha alegría y corría hacia la
puerta para ver caer la nieve.
_ ¡Guau!_ exclamó con
asombro y admiración.
Sus ojos no se cansaban
de ver caer la nieve hasta que se le ocurrió salir a jugar. La nieve era tan blanca
y esponjosa que el armiño dejaba huellas tras sus pasos.
_ ¡Oh! _ expresó
sorprendido.
El armiño no perdió
tiempo y comenzó a divertirse: lanzaba bolas de nieve a los matorrales, construíamuñecos de nieve y finalmente y lo más
divertido… subió a una montaña y comenzó a deslizarse en trineo.
Pasadas unas horas
cuando el armiño regresaba a casa
con su trineo se percató de que un lobo feroz lo estaba observando detrás de unos matorrales así que soltó el trineo y corrió
lo más rápido que pudo y se metió en su madriguera.
Muy asustado dentro de
su madriguera se miraba en el espejo para comprobar que su blanquísima piel
tuviera limpia. Luego con delicadeza deslizó las puntas de sus dedos sobre su
cuerpo para examinar que su blanco pelaje aún estuviera suave.
Todo esto porque quería
asegurarse de que no se había ensuciado en la huida ya que le gustaba estar
siempre blanco y limpio.
La nieve seguía cayendo
acompañada de un silencio absoluto. Hacía
frío así que el armiño se preparó una rica cena y un té caliente. Luego se fue
a dormir en su delicada cama construida con blanca lana.
Al día siguiente el
armiño se asomó a la puerta de su madriguera y descubrió que la nieve estaba
compacta y lisa. Se había formado una capa de hielo superficial sobre la tierra.
_ ¡Yupi!_ gritó con
alegría.
El armiño muy
entusiasmado supo que era la ocasión ideal para salir a practicar snowboard. Muy
entusiasmo y sin perder tiempo agarró su
tabla de snowboard y se fue a la montaña.
Pero, mientras el armiño
se divertía el lobo feroz se acercó a la madriguera y le tapó la puerta con basura
y lodo. Luego se escondió detrás de unos pequeños matorrales a esperar a que el
armiño llegara para atacarle.
Pasadas las horas el
armiño regresó a su madriguera moviendo su colita de felicidad por el día tan
bueno que había disfrutado. Pero sorpresivamente descubrió la puerta de su
madriguera tapada con lodo y seguidamente detrás de él escuchó:
_ ¡Eh!
El armiño muy asustado
miró el lobo feroz y luego la puerta de su madriguera cubierta de lodo
preguntándose:
_ ¿Qué debería hacer? ¿Luchar contra el lobo o
darme prisa y quitar el lodo de la puerta aunque se ensucie mi blanca piel?
¿Amiguito/a, tú qué harías en esta situación? ¡Ayuda al armiño a
tomar la mejor decisión…!
Autora: María
Abreu
Por tanto os digo: No
os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por
vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido? (Lucas 12: 25)