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miércoles, 2 de septiembre de 2020

miércoles, 19 de agosto de 2020

LA ARDILLITA QUE TENÍA MIEDO A LA OSCURIDAD

En una casita, construida en lo alto de un gran árbol, vive una pequeña ardillita con su mamá.

Mamá ardilla le dice a su ardillita, que es hora de dormir, y la acompaña a su habitación.

La pequeña ardilla le dice, que no quiere dormir sola, porque la habitación está muy oscura. Mamá ardilla le dice, que no debe tener miedo a la oscuridad y empieza a leerle un cuento, para que se duerma.

 

Pero la ardillita sigue insistiendo, que no quiere dormir sola, porque la habitación está muy oscura.

Entonces mamá ardilla, agarra a su pequeña ardilla, y la acerca a la ventana de la habitación. Desde ahí empieza a mostrarle el cielo.

Le explica, que las estrellas parpadean, porque tienen mucho sueño. Luego le dice que observe la luz de la luna por un momento…

...... ......

Segundos después mamá ardilla le explica, que la luna brilla en la noche para alumbrar a los niños, para que no tengan miedo a la oscuridad y puedan dormir tranquilos.

Finalmente, aprendiendo acerca de las luces de la noche, la pequeña ardilla se queda dormida en brazos de mamá.

Mamá ardilla la lleva a su cama y le deja una libélula encendida para que alumbre su habitación.

 Autora María Abreu

 

    “Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato.” (Proverbios 3:24)



viernes, 14 de agosto de 2020

El ratoncito Pérez está en cuarentena por el coronavirus

El niño Iván está sentado a la mesa cenando con sus padres. En el momento del postre Iván elige una manzana y al morderla se le cae un diente de leche.

_ Mira papá se me ha caído este diente de leche _ dice Iván con el diente en la mano.

 

El padre de Iván le mira y le felicita comentando:

_ Muy bien hijo, vamos a meter el diente en una pequeña cajita para que el ratoncito Pérez se lo lleve y te traiga un regalo.

A Iván le brillan los ojos de felicidad sólo de pensar que el ratoncito Pérez le traerá un regalo a cambio de su diente de leche, pero de pronto se siente preocupado y pregunta a su padre:

_ Quizás el ratoncito Pérez no me podrá traer el regalo esta noche.

_ ¿Por qué piensas eso hijo? _ preguntó el padre.

_ Por el coronavirus. Quizás le impedirán viajar por los contagios del coronavirus.

....... .....

_ Hijo, yo creo que el ratoncito Pérez vendrá. Ven, vamos a guardar tu diente en esta cajita y pongámoslo debajo de la almohada.

Iván guardó el diente de leche en la cajita que le había dado su padre, pero seguía muy preocupado.

De esa manera se fue a dormir y puso su cajita con el diente de leche debajo de la almohada.

Pasaban las horas e Iván ahí acostado no podía dormir pensando que el ratoncito Pérez no vendría a llevarse su diente por lo del coronavirus.

Daba vueltas y vueltas en su cama sin dejar de pensar hasta que finalmente se quedó profundamente dormido.

A la mañana siguiente los rayos del sol, que asomaban por la ventana de su habitación lo despertaron.

Entonces Iván se levantó de la cama y rápidamente levantó la almohada llevándose una grata sorpresa.

El ratoncito Pérez se había llevado el diente de leche y le había dejado un bonito regalo.

Iván se sintió tan feliz, que no paraba de dar saltos y pasó todo el día jugando con su bonito regalo.

 

 Autora María Abreu

 

Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.

Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. ( 1 Timoteo 6: 7-8)

 



jueves, 13 de agosto de 2020

El gatito que se contagió del coronavirus por no obedecer a su mamá

En un una acogedora casita ubicada en las llanuras de un pequeño bosque vive el gatito Nino.

Una tarde después de haber jugado en la patio de la casa, mamá gata llama al gatito Nino para comer y le dice que debe lavarse las manos para que no se contamine del coronavirus.

El gatito Nino tenía tanta hambre que no obedece a mamá gata y rápidamente se sienta a la mesa y empieza a comer un rico pescado al horno

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...... .....

El pescado esta tan rico que el gatito Nino no para de lamerse los dedos sin haberse lavado las manos.

Después de haber terminado de comer al gatito Nino empieza a entrarle el sueño de la siesta.

Con tanto sueño empieza a tocarse los ojos, la nariz y la boca entre bostezos. Así que se levanta de la mesa y se va a dormir.

Horas después se levanta de la cama y va dónde mamá gata que estaba sentada en el salón viendo la tele y le dice que se siente mal.

Mamá gata nota que el gatito Nino tiene fiebre, tos seca y cansancio. Y por ello sospecha que el gatito Nino se ha contagiado del coronavirus.

Mamá gata llama al hospital y se llevan al gatito Nino para ponerle un tratamiento.

Pasados unos días el gatito Nino se curó del coronavirus y le dieron el alta médica.

 Cuando el gatito Niño llegó a casa miró a mamá gata a los ojos y le dijo:

_ Mamá, a partir de hoy te obedeceré siempre y me lavaré las manos todas las veces que sea necesario.

Mamá gata con mucha ternura abrazó a su pequeño gatito y le dio un beso.

Desde ese día el gatito Nino aprendió a lavarse las manos y a ser más higiénico.

 

Autora: María Abreu

 

Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre.

(Proverbios 6:20)



viernes, 31 de julio de 2020

EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA

Con la vista muy atenta Matías miraba a aquel pintor maestro trazando con precisión su majestuoso dibujo.

_ ¡Estos trazos son una obra maestra! – decía el maestro dibujando sobre el papel.


El discípulo miraba atentamente sin mediar palabra porque no salía de su asombro mirando el dibujo del maestro.

Sin apartar la vista del lienzo el maestro preguntó al discípulo:

_ ¿Qué te parece el dibujo?

_ ¡Impresionante! _ respondió el discípulo.

_ ¡Mmm! ¿Sabes cuál es el primer principio? _ preguntó el maestro.

El discípulo creyendo que tenía una vista fina para apreciar un buen principio respondió:

_ ¡Unos trazos firmes, fuera de lo común!

_ ¿Ese es el primer principio? _ preguntó el maestro con la mente libre de distracciones.

Acto seguido comenzó a escribir con tinta sobre el papel:

....... ......

_ El primer principio es buscar y servir a Dios con reverencia.  Esa reverencia te hace ser sabio, porque no hay sabiduría, no hay consejo por encima de Dios.

 

Autora: María Abreu

 

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. (Proverbios 1:7)

 

Amiguito, amiguita en este versículo la palabra temor no se refiere a miedo, sino que para ser sabio e inteligente debes servirle a Dios en obediencia. Porque Dios es quien da la sabiduría.

....... ......

 

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Nerea e Isabela no quieren compartir

En una casita muy bonita vivían Nerea, Isabela, y Alicia. Sus padres acababan de comprarles muchos juguetes para que jugaran compartiéndolos entre sí.

Fue tanta la alegría que sintieron Nerea e Isabela que decidieron ponerse a jugar de inmediato en la habitación.


Entre sus juguetes tenían muñecas, instrumentos musicales, cochecitos, juego de cocinas, juguetes de enfermera y diferentes puzles.

....... .......

Mientras jugaban y se divertían se dieron cuenta de que Alicia, su hermana menor de cuatro años, le costaba entender algunos juegos, por eso Nerea e Isabela empezaban a perder la paciencia porque quería disfrutar de todos los juguetes casi a la vez. Y a Nerea se le ocurrió una idea para mantener a su hermana pequeña alejada de los juguetes, así que se le acercó para hacerle la siguiente propuesta:

_ ¿Alicia qué te parece si jugamos contigo a que estás enferma?

_ ¡Sí, juguemos a eso! _ respondió la pequeña Alicia sin darse cuenta de que ese juego era la manera de aislarla de los juguetes.

_ Ven acuéstate en esta cama, te pondré una mantita y un termómetro en la boca. Recuerda que no te puedes levantar porque estás enfermita_ agregó Isabela.

...... ......

Con Alicia enfermita en la cama, Nerea e Isabela disfrutaban a tope con todos los juguetes de la habitación. Se disfrazaban de enfermera, hacían conciertos con los instrumentos musicales, jugaban y armaban puzles…

 Minutos después, la madre entró a la habitación y vio a la pequeña Alicia en la cama mientras Nerea e Isabela disfrutaban con los juguetes.

 Inmediatamente la madre comprendió lo que estaba pasando, por ese motivo sin decir media palabra se fue a la cocina y de allí trajo un buen trozo de tarta de chocolate

Se acercó a la cama y empezó a darle el rico trozo de tarta de chocolate a la pequeña Alicia.

Cuando Nerea e Isabela le pidieron un poco, pero la madre se negó diciendo:

_ Esta tarta de chocolate es sólo para Alicia porque a los enfermos hay que tratarlos bien para que cojan fuerzas y tengan una pronta recuperación.

 Luego la madre se levantó y volvió a la cocina. Esta vez trajo un rico batido de frutas y también se lo dio a la pequeña Alicia.

Nerea e Isabel al ver esto reflexionaron y le dijeron a su pequeña hermana que se levantara de la cama que ya estaba sana y que podía jugar con ellas.

 Luego se acercaron a su madre pidiéndole que les diera un trozo de la tarta de chocolate. La madre les dijo que se los daría pero que primero debía saber la importancia de compartir.

_ ¿Cuál es la importancia de compartir mamá? _ preguntó Isabela.

_ Es importante compartir porque cuando lo haces aprendes a ser generoso, a ser justo, y aprendes a ser un buen amigo _ explicó la madre.

 

 

 Autora: María Abreu

 

El que da al pobre no pasará necesidad, pero el que cierra sus ojos tendrá muchas maldiciones. (Proverbios 28: 27)



EL NIÑO QUE NO SABÍA AHORRAR – Cuento corto

Con la vista muy atenta Miqueas miraba un osito de peluche en el escaparate de la tienda de juguetes.

 

_ ¡Mami cómprame ese peluche! _ ordenó Miqueas con apenas 6 años de edad.

 

_ Hijo te he dicho que no hay dinero suficiente para comprar ese peluche – explicó la madre.

 

_ ¡Sí, cómpramelo, lo quiero ahora! _ vociferó Miqueas dando pataletas.

 

_ ¡Te he explicado que no tenemos dinero suficiente! _ dijo la madre agarrándolo de las manos para llevárselo de regreso a casa.

 

Ya en casa Miqueas entre llantos continuaba diciéndole a su madre que quería ese osito de peluche para dormir con él.

 

Al escuchar esto, la madre con mucha ternura se sentó en el sofá con Miqueas y le explicó:

 

...... .....

_ Te regalaré una hucha para que ahorres dinero y te lo puedas comprar.

 

_ Pero… ¿Cómo puedo ahorrar mamá? _ preguntó Miqueas con cierta preocupación.

 

...... ....

_ Primero tienes que aprender a dividir el dinero que te dan tus papás. De ahí, gasta 50 céntimos para chuches y ahorra 50 céntimos para la hucha. A todo esto, se le llama ingresos, gastos y ahorros_ explicó la madre.

 

_ ¡De acuerdo mamá! ­_ expresó Miqueas muy contento porque por primera vez iba a aprender a ahorrar.

 

Segundos después fue a su habitación y sentado en su mesita de estudio contó los ingresos de un dinero que le había regalado su abuela, más el dinero que le habían dado sus papás. Dividió  gastos para los chuches y echó sus ahorros en la hucha.

 

Pasadas unas semanas Miqueas ahorró el dinero suficiente y se fue a la tienda con su madre a comprar su ansiado osito de peluche.

 

Dormido, abrazado a su peluche Miqueas aprendió acerca del valor del ahorro.

 

Autora: María Abreu

En casa del sabio hay riquezas y perfumes, pero el necio gasta todo lo que tiene. (Proverbios 21: 20)


 



LA LUCIÉRNAGA ORGULLOSA Y PRESUMIDA

Una luciérnaga volaba cada noche y se posaba en lo alto de un pino para que todos los animales nocturnos admiraran la luz que desprendía.

 

Una noche un búho humildemente se le acercó y le dijo:

 

_ Veo que tienes mucho orgullo por la luz que tienes.

 

_ No es que tenga orgullo, es que todos me admiran porque brillo de noche – argumentó la luciérnaga.

 

_ ¿Y no te has preguntado por qué sólo brillas sólo de noche? _ dijo el búho.

 

...... .....

 Ante esta pregunta la luciérnaga se quedó pensativa dudando de la respuesta que podía ofrecer, por eso preguntó:

 

_ La verdad es que no sé por qué sólo brillo de noche.

 

_ Pues sólo brillas de noche porque durante el día, cuando el sol brilla en lo alto con todo su esplendor, tú no eres nada.

 

 

..... ....

Autora: María Abreu

 

Altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamientos de impíos, son pecado. (Proverbios 21: 4)

 


 



sábado, 18 de julio de 2020

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE DE MARCOS DE 0 A 11 MESES

Ø   De 0 a 3 meses emite sonidos con su garganta

·         Hace sus primeros gorgojeos

·         Emite sus primeras vocales: au – au- au

 

Ø   De 4 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite ruidos con su garganta

·         Ma- ma

·         Pa- pa

 

Ø   De 5 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite ruidos con su garganta

·         Ma- ma

·         Pa - pa

 

Ø   De 6 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite balbuceos

·         Ta - ta

·         Ma - ma

·         Pa - pa

 

Ø   De 7 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Ta -ta

·         Ma- ma

·         Pa- pa

 

Ø   De 8 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Ta - ta

·         Etá - etá- etá

·         Rrrrrrr

·         Mamama

·         Papapa

 

Ø   De 9 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Tata

·         Eté – eté - eté

·         Tis – tis - tis

·         Mamama

·         Papapa

·         Rrrrr

 

Ø   De 10 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Tatata - tatata

·         Eté- eté - eté

·         Tis - tis

·         Rrrrr

·         Mamama

·         papappa

 

Ø   De 11 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Tatatata

·         Tis - tis- tis

·         Etá- etá- etá

·         Eté- eté - eté

·         Rrrrrrrr

·         Ñañaññaña

·         Prrrrr

·         Tati – tati- tati

·         Brrrr - brrr

·         Papapa

                            Mamma


martes, 9 de junio de 2020

LA HORMIGA HARAGANA


En un acogedor hormiguero de tierra con muchas ventanitas vivía la hormiga Rita.

Muy temprano en la mañana cuando apenas empezaban a salir los primeros rayos del sol todas las hormigas salían del hormiguero a trabajar.

Unas iban hacia un árbol y otras regresaban al hormiguero cargando ramitas y comida en sus mandíbulas.


Sin embargo, la hormiga Rita seguía acostada en su cama de algodón. Entre bostezo y bostezo intentaba levantarse

_ ¡Buuuuá! ¡Buuuuá! _ se daba media vuelta y se quedaba dormida.

.....
.....
Varias horas después la hormiga Rita se levantó de la cama y acercándose a la ventana vio a las demás hormigas trabajando. 

_ ¡Qué pereza! _ dijo entre bostezo y bostezo. 

Aún en pijama se sentó en una silla, comió un poco de cereal y cruzó los brazos para descansar.

Sin embargo, las demás hormigas seguían trabajando, haciendo limpieza, preparando nidos y almacenando comida para el invierno en los túneles subterráneos del hormiguero.

Pasaban los días y la hormiga Rita continuaba levantándose tarde. Se asomaba a la ventana y desde allí contemplaba a las demás hormigas que iban y venían cargando en sus mandíbulas semillas, cereales y azúcar.

_ ¡Buuuuá qué pereza! _ dijo entre bostezos.

Se sentó en una silla, comió un poco de cereal y luego cruzó los brazos para descansar.

Al rato se fue a la cama a dormir un poco más. Al día siguiente se levantó tarde de la cama y acercándose a la ventana, esta vez no vio a las hormigas trabajando como de costumbre.

Sólo veía caer los copos de nieve formados por pequeños cristales de hielo que cubrían la tierra con un gran manto blanco.

Asustada porque no le quedaba comida en la despensa corrió y se puso una cazadora y una bufanda para salir a buscar alimentos.

..... ....
Cuando abrió la puerta, observó que la nieve blanca y esponjosa ya estaba compacta y lisa. Todo estaba cubierto por el gran manto blanco de la nieve.

La hormiguita Rita con frío y hambre decidió tocar las puertas de las casitas de las hormigas y extendiendo las manos pedía comida. 

Al final, la hormiga Rita por no querer trabajar terminó pobre y mendigando.
Autora María Abreu

..... ...
Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
 Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo;
Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado. (Proverbios 6: 10, 11, 12)





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