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jueves, 26 de enero de 2017

LA LUZ DE LA LUNA

Dentro de una madriguera papá ratón lee un cuento a su pequeño ratoncito antes de dormir. Al terminar de escuchar el cuento el ratoncito dice que no puede dormir porque la madriguera está muy oscura.

Papá ratón busca una luciérnaga y la pone al lado de la cama para que alumbre el sueño del ratoncito; pero éste sigue insistiendo en que la madriguera está muy oscura.

Entonces papá ratón saca al ratoncito a la puerta de la madriguera y comienza a mostrarle el cielo. Le explica que las estrellas titilan de sueño y que la luz de la luna es una sonrisa de buenas noches…

Aprendiendo acerca de la belleza de la oscuridad, el pequeño ratoncito se quedó dormido en el pecho de papá ratón.

Autora: María Abreu


Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad. (Salmos 4:8)


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Un barco para dormir sin preocupaciones


Un grupo de animalitos se cepillan los dientes, se ponen el pijama y en fila entran en un barco donde acostumbran a dormir.

En el barco, mecido por las olas, duermen tranquilos como si estuvieran en una cuna.

Acunados por las olas, su estado de relajación es tan placentero que cuando alguna preocupación quiere llegar a sus mentes, las dejan pasar como si fueran olas pasajeras sin detenerse en ellas…

PD: Este cuento corto ayuda a que los niños duerman con ternura y sin preocupaciones.

Autora: María Abreu

Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad. (Salmos 4:8)




miércoles, 16 de noviembre de 2016

BUENAS NOCHES NUBE BLANCA


Un conjunto de pensamientos e ideas impiden que Sofía pueda conciliar el sueño. Da vueltas y vueltas en la cama, pero no puede dormir.

Cuando Sofía despeja su mente…, lentamente comienza a llegar una nube blanca que entra en su cabeza y va borrando las ideas de colores hasta dejarle la mente en blanco.

Con la mente despejada Sofía va entrando en un estado de relajación… En cada respirar  siente que flota y desciende quedando serenamente dormida en una nube blanca…

PD: Este cuento corto ayuda a controlar la agitada mente de los niños para que tengan un tranquilo sueño.

Autora: María Abreu



Leer el cuento en inglés: Good night white cloud

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)




lunes, 10 de octubre de 2016

El fantasma del viejo castillo


Desde un viejo castillo se escuchan los sonidos más espeluznantes bajo la ligera luz de la luna. El aire, sí, el aire frío, hacía que esos tenebrosos sonidos viajaran y llegaran hasta las casas de los habitantes del pueblo cercano.

A veces, algunos habitantes del pueblo consiguieron ver una figura blanca que volaba por los alrededores del castillo. También por momentos distinguieron unos ojos brillantes y alargados que se asomaban por la ventana acompañados de un aterrador sonido.

_ ¡Es un fantasma!_  exclamaban algunas personas atemorizadas.

_ ¡Parecen gritos de brujas!_ decían otros acobardados.

_ ¡Es el fantasma de la ópera!_ bromeaba el viejo Baldomero sin miedo alguno.

Sin embargo, nadie jamás había declarado escuchar algo igual. Por lo que la situación era inquietante y el miedo seguía aumentando entre los habitantes del pueblo.

Una noche, un joven llamado Martín se envalentonó y reunió a unos hombres y mujeres para que subieran con él al castillo para cazar el fantasma.

Cuando la manecilla del reloj rozaba la media noche el joven Martín se marchó con sus seguidores al viejo castillo alumbrando el camino con linternas.

No obstante, entre los matorrales, el miedo era tan grande, que hasta el salto de una rana, la luz amarilla de una libélula o el crujir de las hojas secas bajo sus pies les hacían saltar de miedo e incluso las linternas se les caía de sus manos temblorosas.

En cada paso, la noche se tornaba fría, oscura y  silenciosa…, y por momentos, el silencio de la noche era desgarrado por los terroríficos gritos procedentes del viejo castillo. Pero Martín y sus acompañantes no retrocedieron y continuaron su camino.

Cuando llegaron al castillo se detuvieron frente a la gigantesca puerta cubierta por telarañas y mirándose unos a otros con voz temblorosa se preguntaban:

_ ¿Quién entra primero?

_ ¡Martín!_ respondieron todos titiritando de miedo.

Con el pánico invadiéndole en lo más profundo de su ser a Martín no le quedó más remedio que asumir el reto. Dando unos pasos hacia adelante se hacía hueco entre las telarañas de la puerta para poder entrar al castillo.

De pronto, un sonido seguido de un espantoso grito chirriante, luego la temible figura blanca flotaba alrededor de ellos. Todos saltaban, gritaban, se abrazaban, se apretaban las manos. Y Martín protestó:

_ ¡Enciendan las linternas!

Se volvió a escuchar el grito lastimero y estridente y Martín logró alumbrar al fantasma  haciendo un gran descubrimiento. Era una blanca lechuza que más que volar  parecía que flotaba cazando insectos.

_ ¡Aaaaahhhh!_ suspiraron todos con la mano en el pecho.

Desde ese descubrimiento todos dormían tranquilos en el pueblo incluyendo el viejo Baldomero que nunca creyó en los fantasmas.


Amiguito/a cuando veas una figura blanca en la oscuridad o escuches sonidos raros debes estar tranquilo, porque quizás una lechuza se ha metido por algún agujero de la casa simplemente buscando insectos. ¡Es mejor vivir sin miedo!

Autora María Abreu

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)






domingo, 3 de abril de 2016

LA LUNA, cuento para leer a oscuras


Tímidamente la nube negra va cubriendo el cielo. Las estrellas rojas, blancas y amarillas empiezan a parpadear de sueño.

La noche va haciendo su aparición, la luna cruza un arco celeste en un bostezo; que luego convierte en un suspiro.

Gira la luna, se acerca al mar y le da un beso de buenas noches. El mar serenamente se mueve con un discreto oleaje, cautivado por el beso de la luna.

Las estrellas continúan parpadeando de sueño, mientras la luna se remonta hacia los montes y los árboles para darles un beso de buenas noches. Los viejos árboles comienzan a bostezar llenando la noche de suave fragancia y dulces sonidos.

La luna poco a poco se va alejando del bosque mirándose en las aguas de los ríos, las fuentes y los lagos. En la orilla de éstos, descubre hadas y ondinas que exhalan suspiros y cantos de sueño al compás del sonido de las aguas.

En silencio, la luna se aleja totalmente del bosque y lentamente se va asomando a las casas. Observa a niños y niñas durmiendo sobre sus camas, se acerca con dóciles rayos de luz y les da un beso de buenas noches.

Luego se remonta hacia el universo y desde allí deja su luz encendida para que nadie tenga miedo a la oscuridad.

Autora: María Abreu

En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)

 Leer el cuento en inglésTHE MOON, tale to be read in the darkness





viernes, 27 de noviembre de 2015

Animales con necesidad de dormir


_ ¡Tenemos que terminar con esta situación! ¡Necesito dormir!_ rugió un tigre.

_ ¿Qué podemos hacer? _ preguntó un flamenco.

_ ¡No lo sé, pero esto tiene que terminar!_ pronunció una cebra con su pijama puesto.

_ La mejor solución es unirnos para terminar con este problema_ ideó una pantera.

Los animales nerviosos caminan de aquí para allá y de allá para acá intentando buscar una salida que les permitiera recuperar el sueño.

Más en medio de la situación  unas hienas no paraban de reírse.

 _ ¿Por qué se burlan? _ preguntó un jaguar.

_ ¡Es que todas las noches es lo mismo! ¡Aquí no hay quien duerma!_ respondieron las hienas entre risas.

Los animales muy intranquilos chillaban, rugían, berreaban y aullaban de los nervios.

_ ¡Llevamos mucho tiempo sin poder dormir!_ baló una cabra en medio de un lamento.

_ ¡Tranquilos, ya tengo la solución!_ dijo el tigre muy listo.

_ ¿Cuéntanos, cuéntanos?_ preguntaban los animales con mucha curiosidad.

_ ¡Pediremos ayuda a una lechuza!_ explicó el tigre.

El tigre contó el plan a los demás animales y luego se marchó en busca de la lechuza en medio de la oscura noche.

La encontró en el hueco de un gran árbol y le pidió ayuda. Ésta aceptó y caminaron juntos hacia la orilla del río y ahí encontraron el problema.

Allí un hipopótamo dormía produciendo grandes ronquidos lo que impedía que los demás animales pudieran conciliar el sueño.

_ ¡Uh uh!_ le cantó la lechuza al oído.

En ese instante el hipopótamo despertó y minutos después se volvió a dormir sin roncar.

Pero al poco tiempo se volvió a repetir la misma situación anterior, pero esta vez los ronquidos iban en aumento. Y la lechuza volvía de nuevo a susurrarle.

_ ¡Uh uh!

La lechuza pasó toda la noche en vela susurrando al hipopótamo siempre que comenzaba a roncar. Y, por eso, desde esa misma noche se convirtió en la guardiana de los sueños. ¡Ssss!  ¡Todos duermen!

Autora: María Abreu

En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)







domingo, 18 de octubre de 2015

LA LUNA, cuento para dormir


Lentamente va cayendo la tarde. Los débiles rayos del sol se van alejando de las hojas de los árboles que se mueven al compás del viento.

El sol, poco a poco se va ocultando detrás de la montaña, dando paso a que el cielo tome un color anaranjado y amarillento.
Cuento para dormir

Va cayendo la noche, los árboles apenas se miran en la sombra. Definitivamente el sol se aleja del bosque. Oculto entre las nubes, cierra sus radiantes ojos para descansar.

En ese instante, el cielo abre sus puertas dejando escapar los destellos de las estrellas. Algunas le hacen un guiño a la noche, mas la luna silenciosamente alumbra la noche por si alguien tiene miedo a la oscuridad.

Mientras allá abajo, en el bosque, comienzan los suspiros:

_ ¡Buenas noches!_ trinan los pájaros posados sobre las ramas de los árboles.

_ ¡Buenas noches!_ dicen los animales tumbándose en el suelo.

_ ¡Buenas noches!_ susurran los insectos ocultándose bajo las hojas secas.


Fin

Autora: María Abreu

En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado. (Salmos 4:8)


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