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sábado, 11 de noviembre de 2017

The Rebellious Chick - El pollito desobediente

In a beautiful henhouse a hen lived with her six little chicks, but one of them was very rebellious. One afternoon the hen was going for a walk with all her chicks and before crossing the street she said:

_ Look at both sides before you cross the street.

But Tommy the chick didn´t obey his mother and while he was crossing he saw a car getting close to him at a fast speed so he had to run scared towards the pavement to avoid being run over.

Luckily, he only lost some feathers because of the wind force.

 A few hours later they came back to the henhouse and mummy the hen started to prepare the food. The fire from the cooker caught Tommy´s attention but his mother warned him:

_ Tommy, don´t get close to the fire because you will get burnt!

But as Tommy the chick was really very rebellious he got much closer and eventually burnt his little leg.

Mummy the hen heard Tommy the chick crying in pain and decided to heal the little chick.

Some days passed and Tommy the chick who was quite restless and a little bit bored went to his mother and asked her:

_ Shall I go to the farm to look for some worms?

_ Darling, it´s cloudy and it seems likely that there will be a thunderstorm! – the mother replied.

_ It won´t rain – claimed the chick.

And disobeying one more time, Tommy the chick took a little bag, put it around his neck, and went to the farm.

Once he arrived the chick started to catch worms of different sizes with his little beak and put them inside his little bag.

But as he was trying to catch another worm that was digging into the soil, he suddenly heard the crack of a thunder and saw a lighting in the sky afterwards. His feathers bristled because a great storm had started.

As he knew that the water and the lightening could kill him, he rushed towards a rock and found shelter inside a tiny cave. Inside the cave he cheeped and mourned because he had disobeyed his mother the hen.

The night was getting dark and Tommy the chick started to shiver and sneeze. At that very moment, he thought:

_ I guess I caught a cold!

The hours kept passing by and when it had already gotten light, Tommy the chick woke up with a terrible fever, tired out and with his feathers bristled.

He felt so bad that in the middle of his despair he said:

_ This is the end of my life.

Having said that, the fell back, stretched out his little legs, turned his little head and his little eyes closed shut.

In that very moment, mummy the hen came, picked up his little legs by her beak, and returned to the farm. There, she wrapped him up with her feathers and treated him.

Some hours passed before Tommy the chick woke up and poke his little head out from under mummy´s feathers. Then he reflected:

_ From now on, I will obey my mummy so that everything will go well in my life!

 Children, obey your parents in the Lord, for this is right. t“Honor your father and mother” (this is the first commandment with a promise), “that it may go well with you and that you may live long in the land.” (Ephesians 6:1–3)


 Author: María Abreu
Leer el cuento en españolEL POLLITO DESOBEDIENTE


lunes, 2 de octubre de 2017

EL GATO NEGRO

En una casa negra, con cama negra, armario negro, sofá negro y con su gato negro vive la bruja Maruja.

Como la casa es negra y todo lo que hay en ella es negro la bruja Maruja no distingue a su gato negro. ¿Entonces cómo lo encuentra? Pues la bruja Maruja le llama por su nombre y el gato negro llega a sus pies maullando:


_ ¡Miauuu!  ¡Miauuu!

Pero no siempre el gato negro responde al llamado de la bruja Maruja. Muchas veces se queda escondido debajo de la cama negra, del sofá negro o dentro del armario negro.

Por eso la bruja Maruja para poder encontrarlo decide convertirlo en un gato rojo.

Pero el gato se enamoró del color rojo y se fue al jardín de flores rojas, mariposas rojas y con las mariquitas rojas jugaba al escondite…, y  la bruja no lo encontraba.

Muy enojada por el juego del gato la bruja Maruja decide convertirlo en un gato verde.

Al gato también le gustó el color verde y corrió entre la hierba verde, arbustos verdes y con los saltamontes verdes jugaba al escondite…, y la bruja no lo encontraba.

Agotandosele la paciencia la bruja Maruja lo convirtió en un gato amarillo.

De igual manera al gato le encantó el color amarillo y saltó hacia los girasoles amarillos, avispas amarillas y con los patitos amarillos jugaba al escondite…, y la bruja no lo encontraba.

La bruja Maruja entendió que al gato le encantaba jugar con los colores, por eso pintó su casa de colores llenándola de vida y alegría.

De ese modo el gato volvió a su casa pintada de colores y la bruja Maruja descubrió que también a ella le gustaba la vida llena de colores.

Autora: María Abreu

Dios nos pedirá cuentas de todas nuestras acciones, buenas o malas, aun de las que hayamos hecho en secreto. (Eclesiastés 12:14)


lunes, 4 de septiembre de 2017

EL LADRÓN

Un hombre aparcó su coche frente a su casa dejando la llave puesta porque tardaría poco tiempo en regresar.

Cuando el hombre volvió se dio cuenta de que su coche ya no estaba. Muy preocupado puso una denuncia a la policía por el robo de su coche.

Al día siguiente sorpresivamente su coche apareció limpio aparcado frente a su casa con el depósito lleno de gasolina y con una nota escrita:

Disculpe por haber tomado prestado su coche ayer, lo necesitaba porque tenía una emergencia. Perdóneme; quiero compensar la molestia que pude haberle causado. En el asiento del piloto le he dejado dos entradas para que vaya a ver un partido de fútbol mañana a las nueve de la noche.

Cuando el dueño del coche leyó la nota  se quedó pensativo por un momento hasta que finalmente aceptó las disculpas del ladrón. Cogió las dos entradas y se fue a ver el fútbol con su esposa.

Después de haber disfrutado del fútbol el hombre volvió a su casa y para su asombro la encontró saqueada. ¡El ladrón le había robado todo! 


PD:  Nunca confíes en las palabras de un ladrón.

Autora: María Abreu
No hurtaréis, ni engañaréis, ni os mentiréis unos a otros. (Levítico 19:11)




martes, 13 de junio de 2017

EL NIÑO QUE SE ENFADABA POR TODO

Adam era un niño que se enfadaba por todo. Se enfadaba cuando no quería irse a dormir, se enfadaba cuando le controlaban las horas de jugar a los videojuegos, se enfadaba cuando no le daban las cosas que él quería…

Cuando Adam se enfadaba chillaba, daba portazos, pegaba puñetazos a la pared, rompía y tiraba cosas al suelo.

En el colegio se metía en peleas por sus frecuentes enfados.

La madre siempre le explicaba que cuando ella se enfadaba no insultaba, no gritaba ni agredía a nadie, pero a Adam le daba igual los consejos de su madre.

Como Adam no sabía controlar sus frecuentes enfados la madre le propuso un juego:

 _ ¿Hijo podemos jugar al semáforo?

_ ¿Qué juego es ese mamá?_ preguntó Adam viendo la tele en su habitación muy enfadado.

_ Es un juego que te ayudará a controlar tus emociones _ explicó la madre.

_ ¡Mmmm! ¡No sé…, creo que será aburrido!_ dedujo Adam.

Pero la madre con palabras dulces logró convencerle. Se sentaron en el suelo con unas cartulinas e hicieron varios semáforos. Luego los pegaron en la habitación, en el salón, en la cocina y en el baño.

 Desde ese momento cuando la madre le decía que ya era hora de parar de jugar a los videojuegos Adam se enfadaba, pero seguidamente leía el semáforo de su habitación que decía:

_ ROJO. Para, no explotes de enfado.


Luego cuando iba al baño y se había terminado el papel de baño, Adam se enfadaba, pero leía el semáforo que decía:

_ AMARILLO. Piensa qué puedes hacer para solucionar lo que pasa.

También cuando entraba en la cocina y encontraba a su madre preparándole una comida que no era su favorita, Adam se enfadaba, pero leía el semáforo que decía:

_ VERDE. Actúa sin gritar ni chillar.

Con el juego del semáforo cada día Adam iba aprendiendo a controlar sus emociones y recuperando los amigos que había perdido por sus frecuentes enfados.

Autora: María Abreu


El que tarda en airarse es grande de entendimiento. Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad. (Proverbios 14:29)



martes, 30 de mayo de 2017

Los 7 valores más importantes en la educación de un niño

Los valores son fundamentales en la educación de los niños. ¿Qué son los valores? Los valores son los que hacen que los niños sean mejores cada día y deben comenzar en el seno familiar.

He aquí los siete valores más importantes en la educación de los niños:

La paciencia. Es importante que el niño sepa esperar. Que aprenda a tener paciencia con las cosas y a tolerar  a alguien sin alterarse.

La gratitud. Se dice que cuando somos agradecidos se tiene mayor satisfacción y felicidad en la vida.

La perseverancia. Para que el niño no abandone a la primera cuando algo le salga mal. Que pueda seguir esforzándose hasta que logre su objetivo.

La honradez. Quien es honrado se muestra con un corazón recto y siempre dice la verdad.

 El perdón. El perdón le libera del rencor y le limpia de todos los sentimientos negativos.

La amistad. La amistad es esencial para el desarrollo emocional y social. Hay que enseñar al niño a que cuando se tiene amigos no es por interés personal. Que la amistad es importante para compartir, para solucionar problemas y para promover la comunicación.

El amor. Éste es el valor más importante de todos. Hay que enseñarles a amarse a sí mismos, a  amar la familia, a amar a otras personas, a amar la naturaleza y a amar a Dios. El amor es el valor que mayor felicidad le proporciona a un niño.

Leer el cuento: El árbol de los valores



jueves, 25 de mayo de 2017

Lucía limpia y ordena su habitación

_ Mamá, mamá. No encuentro mi muñeca favorita _ vociferó Lucía.  

La madre, que estaba en el salón, se dirigió hacia la habitación de Lucía y le dijo:

_ ¡Mmmm! No encuentras tu muñeca…, entiendo el por qué.

_ Mamá, no la encuentro por ningún lado _ se lamentó Sofía.

_ Hija, con todo este desorden que tienes en tu habitación es normal que no la encuentres. Si quieres encontrarla piensa en la limpieza y el orden _ explicó la madre dulcemente.

_ ¿Por qué mamá? _ preguntó Sofía.

_ Observa tu cuerpo, todo está en su lugar. Imagina que tus ojos un día estuvieran en las manos, otro día en los pies o en las rodillas _ expuso la madre.

_ ¡Eso sería un desastre! _ exclamó Lucía.

_ Pues debes aprender que el orden es importante para saber dónde está cada cosa _ reveló la madre.

_ ¡Yupi! Pues voy a ordenar mi habitación para encontrar mi muñeca preferida.

Dicho esto, Lucía comenzó a ordenar su habitación: recogió la ropa y la guardó en el armario. La ropa sucia la llevó a una cesta. Los zapatos los colocó en el zapatero.

_ ¡Lo estás haciendo muy bien!_ susurró la madre.

Lucía guiñó un ojo y continuó ordenando su habitación: los papeles y los libros los guardó en un estante.  Finalmente se puso a barrer el suelo.  Mientras barría debajo de la cama se llevó una grata sorpresa:

_ Mamá, mamá, mira…, mi muñeca preferida estaba debajo de la cama. ¡Voy a jugar con ella!

De esta manera Lucía aprendió la importancia del orden y la limpieza.

Autora: María Abreu

¿Quién puede decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?  (Proverbios 20:9)




Como enseñar al niño a protegerse del mal

La madre leía un cuento a Leo antes de dormir cuando de repente éste la interrumpió preguntando:

_ ¿Mamá, cómo puedo protegerme de las cosas malas?

_ Aprendiendo a escuchar la voz de tu conciencia _ respondió la madre.

_ ¿Qué es la conciencia mamá?_ indagó Leo.

_ La conciencia es la alarma que te avisa cuando algo está mal _ respondió la madre.

_ ¡Oh! _ se maravilló Leo.

_ Te propongo un juego de preguntas y respuestas para que aprendas a escuchar la voz de tu conciencia _ planeó la madre.

_ ¡Ok, mamá!_ aceptó Leo.

_ Supongamos que alguien te dice que  mientas a tus padres. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ Mentir no está bien.

_ Si alguien quiere tocar alguna parte íntima de tu cuerpo. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ ¡Yo no permito que me toquen! Me alejo de esa persona y se lo cuento a mamá y papá.

_ Si alguien te pide que hagas cosas malas. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ No, eso no me gusta. 

_ Hijo, así funciona la alarma de tu conciencia. Te advierte del peligro, por eso es muy importante aprender a escucharla y a obedecerla _ explicó la madre.

Autora: María Abreu

Dios nos ha dado la conciencia para que podamos examinarnos a nosotros mismos. (Proverbios 20: 27)


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