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lunes, 2 de octubre de 2017

EL GATO NEGRO

En una casa negra, con cama negra, armario negro, sofá negro y con su gato negro vive la bruja Maruja.

Como la casa es negra y todo lo que hay en ella es negro la bruja Maruja no distingue a su gato negro. ¿Entonces cómo lo encuentra? Pues la bruja Maruja le llama por su nombre y el gato negro llega a sus pies maullando:


_ ¡Miauuu!  ¡Miauuu!

Pero no siempre el gato negro responde al llamado de la bruja Maruja. Muchas veces se queda escondido debajo de la cama negra, del sofá negro o dentro del armario negro.

Por eso la bruja Maruja para poder encontrarlo decide convertirlo en un gato rojo.

Pero el gato se enamoró del color rojo y se fue al jardín de flores rojas, mariposas rojas y con las mariquitas rojas jugaba al escondite…, y  la bruja no lo encontraba.

Muy enojada por el juego del gato la bruja Maruja decide convertirlo en un gato verde.

Al gato también le gustó el color verde y corrió entre la hierba verde, arbustos verdes y con los saltamontes verdes jugaba al escondite…, y la bruja no lo encontraba.

Agotandosele la paciencia la bruja Maruja lo convirtió en un gato amarillo.

De igual manera al gato le encantó el color amarillo y saltó hacia los girasoles amarillos, avispas amarillas y con los patitos amarillos jugaba al escondite…, y la bruja no lo encontraba.

La bruja Maruja entendió que al gato le encantaba jugar con los colores, por eso pintó su casa de colores llenándola de vida y alegría.

De ese modo el gato volvió a su casa pintada de colores y la bruja Maruja descubrió que también a ella le gustaba la vida llena de colores.

Autora: María Abreu

Dios nos pedirá cuentas de todas nuestras acciones, buenas o malas, aun de las que hayamos hecho en secreto. (Eclesiastés 12:14)


lunes, 4 de septiembre de 2017

EL LADRÓN

Un hombre aparcó su coche frente a su casa dejando la llave puesta porque tardaría poco tiempo en regresar.

Cuando el hombre volvió se dio cuenta de que su coche ya no estaba. Muy preocupado puso una denuncia a la policía por el robo de su coche.

Al día siguiente sorpresivamente su coche apareció limpio aparcado frente a su casa con el depósito lleno de gasolina y con una nota escrita:

Disculpe por haber tomado prestado su coche ayer, lo necesitaba porque tenía una emergencia. Perdóneme; quiero compensar la molestia que pude haberle causado. En el asiento del piloto le he dejado dos entradas para que vaya a ver un partido de fútbol mañana a las nueve de la noche.

Cuando el dueño del coche leyó la nota  se quedó pensativo por un momento hasta que finalmente aceptó las disculpas del ladrón. Cogió las dos entradas y se fue a ver el fútbol con su esposa.

Después de haber disfrutado del fútbol el hombre volvió a su casa y para su asombro la encontró saqueada. ¡El ladrón le había robado todo! 


PD:  Nunca confíes en las palabras de un ladrón.

Autora: María Abreu
No hurtaréis, ni engañaréis, ni os mentiréis unos a otros. (Levítico 19:11)




martes, 13 de junio de 2017

EL NIÑO QUE SE ENFADABA POR TODO

Adam era un niño que se enfadaba por todo. Se enfadaba cuando no quería irse a dormir, se enfadaba cuando le controlaban las horas de jugar a los videojuegos, se enfadaba cuando no le daban las cosas que él quería…

Cuando Adam se enfadaba chillaba, daba portazos, pegaba puñetazos a la pared, rompía y tiraba cosas al suelo.

En el colegio se metía en peleas por sus frecuentes enfados.

La madre siempre le explicaba que cuando ella se enfadaba no insultaba, no gritaba ni agredía a nadie, pero a Adam le daba igual los consejos de su madre.

Como Adam no sabía controlar sus frecuentes enfados la madre le propuso un juego:

 _ ¿Hijo podemos jugar al semáforo?

_ ¿Qué juego es ese mamá?_ preguntó Adam viendo la tele en su habitación muy enfadado.

_ Es un juego que te ayudará a controlar tus emociones _ explicó la madre.

_ ¡Mmmm! ¡No sé…, creo que será aburrido!_ dedujo Adam.

Pero la madre con palabras dulces logró convencerle. Se sentaron en el suelo con unas cartulinas e hicieron varios semáforos. Luego los pegaron en la habitación, en el salón, en la cocina y en el baño.

 Desde ese momento cuando la madre le decía que ya era hora de parar de jugar a los videojuegos Adam se enfadaba, pero seguidamente leía el semáforo de su habitación que decía:

_ ROJO. Para, no explotes de enfado.


Luego cuando iba al baño y se había terminado el papel de baño, Adam se enfadaba, pero leía el semáforo que decía:

_ AMARILLO. Piensa qué puedes hacer para solucionar lo que pasa.

También cuando entraba en la cocina y encontraba a su madre preparándole una comida que no era su favorita, Adam se enfadaba, pero leía el semáforo que decía:

_ VERDE. Actúa sin gritar ni chillar.

Con el juego del semáforo cada día Adam iba aprendiendo a controlar sus emociones y recuperando los amigos que había perdido por sus frecuentes enfados.

Autora: María Abreu


El que tarda en airarse es grande de entendimiento. Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad. (Proverbios 14:29)



martes, 30 de mayo de 2017

Los 7 valores más importantes en la educación de un niño

Los valores son fundamentales en la educación de los niños. ¿Qué son los valores? Los valores son los que hacen que los niños sean mejores cada día y deben comenzar en el seno familiar.

He aquí los siete valores más importantes en la educación de los niños:

La paciencia. Es importante que el niño sepa esperar. Que aprenda a tener paciencia con las cosas y a tolerar  a alguien sin alterarse.

La gratitud. Se dice que cuando somos agradecidos se tiene mayor satisfacción y felicidad en la vida.

La perseverancia. Para que el niño no abandone a la primera cuando algo le salga mal. Que pueda seguir esforzándose hasta que logre su objetivo.

La honradez. Quien es honrado se muestra con un corazón recto y siempre dice la verdad.

 El perdón. El perdón le libera del rencor y le limpia de todos los sentimientos negativos.

La amistad. La amistad es esencial para el desarrollo emocional y social. Hay que enseñar al niño a que cuando se tiene amigos no es por interés personal. Que la amistad es importante para compartir, para solucionar problemas y para promover la comunicación.

El amor. Éste es el valor más importante de todos. Hay que enseñarles a amarse a sí mismos, a  amar la familia, a amar a otras personas, a amar la naturaleza y a amar a Dios. El amor es el valor que mayor felicidad le proporciona a un niño.

Leer el cuento: El árbol de los valores



jueves, 25 de mayo de 2017

Lucía limpia y ordena su habitación

_ Mamá, mamá. No encuentro mi muñeca favorita _ vociferó Lucía.  

La madre, que estaba en el salón, se dirigió hacia la habitación de Lucía y le dijo:

_ ¡Mmmm! No encuentras tu muñeca…, entiendo el por qué.

_ Mamá, no la encuentro por ningún lado _ se lamentó Sofía.

_ Hija, con todo este desorden que tienes en tu habitación es normal que no la encuentres. Si quieres encontrarla piensa en la limpieza y el orden _ explicó la madre dulcemente.

_ ¿Por qué mamá? _ preguntó Sofía.

_ Observa tu cuerpo, todo está en su lugar. Imagina que tus ojos un día estuvieran en las manos, otro día en los pies o en las rodillas _ expuso la madre.

_ ¡Eso sería un desastre! _ exclamó Lucía.

_ Pues debes aprender que el orden es importante para saber dónde está cada cosa _ reveló la madre.

_ ¡Yupi! Pues voy a ordenar mi habitación para encontrar mi muñeca preferida.

Dicho esto, Lucía comenzó a ordenar su habitación: recogió la ropa y la guardó en el armario. La ropa sucia la llevó a una cesta. Los zapatos los colocó en el zapatero.

_ ¡Lo estás haciendo muy bien!_ susurró la madre.

Lucía guiñó un ojo y continuó ordenando su habitación: los papeles y los libros los guardó en un estante.  Finalmente se puso a barrer el suelo.  Mientras barría debajo de la cama se llevó una grata sorpresa:

_ Mamá, mamá, mira…, mi muñeca preferida estaba debajo de la cama. ¡Voy a jugar con ella!

De esta manera Lucía aprendió la importancia del orden y la limpieza.

Autora: María Abreu

¿Quién puede decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?  (Proverbios 20:9)




Como enseñar al niño a protegerse del mal

La madre leía un cuento a Leo antes de dormir cuando de repente éste la interrumpió preguntando:

_ ¿Mamá, cómo puedo protegerme de las cosas malas?

_ Aprendiendo a escuchar la voz de tu conciencia _ respondió la madre.

_ ¿Qué es la conciencia mamá?_ indagó Leo.

_ La conciencia es la alarma que te avisa cuando algo está mal _ respondió la madre.

_ ¡Oh! _ se maravilló Leo.

_ Te propongo un juego de preguntas y respuestas para que aprendas a escuchar la voz de tu conciencia _ planeó la madre.

_ ¡Ok, mamá!_ aceptó Leo.

_ Supongamos que alguien te dice que  mientas a tus padres. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ Mentir no está bien.

_ Si alguien quiere tocar alguna parte íntima de tu cuerpo. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ ¡Yo no permito que me toquen! Me alejo de esa persona y se lo cuento a mamá y papá.

_ Si alguien te pide que hagas cosas malas. La alarma de tu conciencia sonará y tú qué dirás:

_ No, eso no me gusta. 

_ Hijo, así funciona la alarma de tu conciencia. Te advierte del peligro, por eso es muy importante aprender a escucharla y a obedecerla _ explicó la madre.

Autora: María Abreu

Dios nos ha dado la conciencia para que podamos examinarnos a nosotros mismos. (Proverbios 20: 27)


martes, 23 de mayo de 2017

EL CÁNCER DEL RECHAZO

_ ¡No quiero ser tu amiguita!_ le dijo la ranita Alicia al sapito Cirilo cuando éste le preguntó si podía jugar con ella en el jardín.

Al escuchar esto, los ojitos saltones del sapito Cirilo se les empequeñecieron de tristeza al sentirse rechazado.

Minutos después la ranita Alicia comenzó a regar las flores del jardín con un cubito de agua. El sapito Cirilo que estaba debajo de una flor, dio un salto y preguntó:

_ ¿Puedo ayudarte?

_ ¡No gracias!  ¡No creo que seas capaz de hacer esto!

Con todos estos rechazos, el sapito Cirilo caminó hacia una flor con un sentimiento doloroso en su corazón y pensando:

_ ¡A mí nadie me quiere!

Desde ese momento el sapito Cirilo comenzó a perder valor propio. El sentimiento de rechazo comenzó a convertirse en un cáncer que lo iba destruyendo por dentro.

Cada día, cuando los animales jugaban en el jardín, el sapito Cirilo se quedaba debajo de la flor por temor a que también le rechazaran.

Una mariposa que conocía la situación del sapito Cirilo comenzó a revolotear frente a su cara y le explicó:

_ Sapito Cirilo, si la ranita Alicia te rechaza es porque ella tiene problema interno, no tú.

_ Es que no sé cómo vencer este sentimiento de rechazo  _ se lamentó el sapito Cirilo.

_ La mejor manera de vencer el rechazo es reconocer el valor que tienes y lo competente que eres. Tú puedes hacer cosas, y puedes hacer nuevos amigos.

Con este consejo, el sapito Cirilo sacó pecho, se puso de pie y saltó pensando:

_ ¡Tengo valor, soy competente!

Y entre saltos y saltos se acercó a los demás animalitos, se puso a jugar con ellos e hizo nuevos amiguitos.

La ranita Alicia, cuando vio lo aceptado y querido que era el sapito Cirilo, se acercó y le pidió perdón. También le pidió que le dejara ser su amiguita a lo que el sapito Cirilo aceptó. 

Desde entonces el sapito Cirilo y la ranita Alicia fueron muy buenos amigos y jugaban felices en el jardín.

Autora: María Abreu


¿O tienes en poco las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento? (Romanos 2:4)


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