.

sábado, 27 de noviembre de 2021

LA PRINCESA PRESUMIDA - Cuento corto

En un gran castillo vivía una joven princesa que todos los días miraba en el espejo sus ojos verdes, su largo pelo negro y su cuerpo escultural. Era consciente de su belleza y le preocupaba mucho envejecer; por eso vivía obsesionada con ponerse cremas antiarrugas dos veces al día.



Hasta que un día cansada de las cremas y los tratamientos de belleza; llamó a uno de sus consejeros para que le diera alguna idea para no envejecer y éste le dijo:

_ Hay un árbol que a las 12:00 en punto de la noche, en su copa nace una hermosa flor blanca y aquél que logre agarrarla podrá pedir cualquier deseo y le será cumplido.

_ ¿Y cómo se llama ese árbol? _ preguntó la princesa.

_ ¡Es el bambú! _ respondió el joven consejero.

_ El bambú no tiene flores_ expuso entre dudas la princesa.

_ Sí que la tiene, pero es un gran misterio_ susurró el joven consejero.

_ Entonces llévame a ese lugar para pedir mi más anhelado deseo_ indicó la princesa.

Y así lo hicieron, cada noche montados a caballo iban al bosque y la princesa sentaba en el suelo no apartaba la vista del bambú para ver el nacimiento de la blanca flor.

Pero conforme iban pasando los meses la princesa se desesperaba y lloraba con la cabeza recostada en el tronco del bambú; porque a las 12:00 de la noche la blanca flor nunca aparecía.

El joven consejero viendo el sufrimiento de la princesa se acercó y con voz dulce le dijo:

_ Princesa, es hora de irnos al castillo.

_ No me quiero ir. ¿No ves que van pasando los años?  ¡Me saldrán arrugas, me dolerá la cadera y no podré usar tacones; todo por la vejez! _ decía la princesa entre lágrimas.

_ No te preocupes por la vejez y si llega, acéptala de una manera natural dando gracias a Dios por todo lo vivido explicó el joven consejero.

La princesa guardó silencio por unos segundos y mirando al joven consejero le dio un beso pidiéndole que se casara con ella y vivir juntos todos los días de su vida, incluso en la vejez.

 

Autora: María Abreu

 

La gloria de los jóvenes radica en su fuerza; la honra de los ancianos, en sus canas. (Proverbios 20:29)



jueves, 23 de septiembre de 2021

PEPPA PIG Y EL CONEJITO FITO ENTRE LA TRISTEZA Y LA ALEGRÍA - Cuento corto

Una tarde de verano Peppa Pig había ido al bosque a visitar al conejito Fito. Mamá y papá conejo aprovecharon la ocasión para llevarlos de paseo por el bosque.

Cuando iban caminando Peppa Pig y el conejito Fito vieron a su derecha una casa grande con luces de diferentes colores.

 

Era la casa de la alegría, donde se escuchaban, ruidos, cantos, gritos, y risas sin parar.

Peppa y Fito atraídos por la casa de la alegría quisieron entrar corriendo, pero papá conejo agarrándolos por la mano les explicó:

_ No entren Fito y Peppa, porque la alegría sin moderación lleva a la travesura y también a la locura.

Continuaron caminando contemplando los árboles y las aves del bosque, pero de pronto y a la izquierda, Fito y Peppa fijaron su mirada en la casa de la tristeza, ésta estaba cubierta por la sombra de unos viejos árboles y una gran nube negra.

Con mucha curiosidad, por la casa de la tristeza, Peppa y Fito quisieron entrar, pero mamá coneja tomándoles de la mano les reveló:

_ No entren pequeños. Esa casa está llena de quejas, llantos, desdichas, miserias y lamentos, por todos los problemas de la vida.

_ ¿Entonces, para dónde voy? _ preguntó el pequeño conejito desorientado.

_ Hijo, sigue caminando por el camino de la templanza. Ella, la templanza, mira las alegrías de la vida sin hacer locuras y contempla las tristezas sin caer en la depresión _ explicó mamá coneja.

Con el equilibrio de la templanza, Peppa Pig y el conejito Fito continuaron su camino sin desorientarse.

Y pasaron la tarde jugando y disfrutando bajo los radiantes rayos de la luz del sol.

 

Autora: María Abreu

 

Mas el fruto del Espíritu es templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23)

....


viernes, 17 de septiembre de 2021

CAPERUCITA ROSA – Cuento corto

Saray era una niña que le encantaba ponerse una capa color rosa con una capucha para protegerse del frío cuando iba al bosque a visitar a su abuela.

Una tarde la madre la mandó al bosque a llevarle una sopa caliente a la abuela y le advirtió de que no hablara con desconocidos.

 

Cuando caperucita rosa caminaba por el bosque se le acercó un lobo amablemente y le preguntó:

_ ¿Para dónde va esa niña tan bonita con esa capa rosa?

Caperucita rosa olvidando el consejo de su madre le respondió:

_ Voy a llevarle esta sopa caliente a mi abuela que vive por aquí cerca.

_ ¿Puedo acompañarte?  _ preguntó el lobo.

Justo en ese instante caperucita rosa se acordó del consejo que le había dado su madre de que no hablara con desconocidos. Y fijándose en su cara le respondió:

_ ¡No gracias! Y continuando su camino se alejó del lobo.

Más tarde, cuando caperucita rosa llegó a la casa encontró a la abuela acostada en la cama y le preguntó:

_ Abuelita qué ojos tan grandes tienes.

_ Son para verte mejor- respondió el lobo dulcemente.

_ Abuelita, ¡qué nariz tan grande tienes!

_ Es para olerte mejor _ susurró el lobo suavemente.

_ Abuelita, ¡qué orejas tan grandes tienes!

_ Son para oírte mejor _ dijo el lobo amablemente.

Abuelita, no preguntaré qué boca más grande tienes, porque sé perfectamente, que eres el lobo que me encontré de camino.

Dicho esto, caperucita rosa agarró la sopa  caliente y se la lanzó a la cara al malvado lobo. Este entre aullidos y con la cara roja por la quemazón, salió corriendo de la casa de la abuela a las profundidades del bosque.

Enseguida, caperucita rosa buscó a la abuela por toda la casa hasta que la encontró en el baño atada de pies y manos.

Luego de haberla desatado, caperucita rosa abrazó a su abuela comprendiendo la importancia de obedecer a mamá y a no confiar en un extraño.

Autora: María Abreu

 

Hijo mío, escucha las correcciones de tu padre y no abandones las enseñanzas de tu madre. (proverbios 1:8)



sábado, 31 de julio de 2021

El conejito Fito entre la alegría y la tristeza

El conejito Fito caminaba con us padres por el centro del bosque  y de pronto a su derecha ve una casa grande con muchas luces.

Era la casa de la alegría, ahí se escuchaban, ruidos, cantos,  júbilos,  gritos, y risas sin parar. 

El conejito Fito atrido por la alegría quiso entrar a la casa, pero papá conejo tomándolo de la mano le explicó:

_ Fito, no entres. La alegría sin moderación va de la mano de la travesura y sus pasos conducen a la locura.

Continuaron caminando y a la izquierda, el conejito Fito vio la casa de la tristeza cubierta por unas nuves negras.

El pequeño conejito quiso entrar, pero mamá coneja tomándole de la mano le explicó:

_ No entres Fito. La casa de la tristeza está llena de quejas, llantos, desdichas, miserias y lamentos por los problemas de la vida.

_ ¿Entonces, para dónde voy? _ preguntó el pequeño conejito.

_ Sigue caminando por el camino de la templanza, ella mira las alegrías de la vida sin hacer locuras y las tristezas sin caer en depresión.

Con este equilibrio impedirás que tus pasos se desorienten mi pequeño Fito.

 

Autora: María Abreu

 

Mas el fruto del Espíritu es templanza; contra tales cosas no hay ley. ( Gálatas 5:22-23)

 



viernes, 16 de julio de 2021

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE DE MARCOS DE 0 A 3 AÑOS

ADQUISICION DEL LENGUAJE DE MARCOS DE 0 A 11 MESES

 

De 0 a 3 meses emite sonidos con su garganta

·         Hace sus primeros gorgojeos



·         Emite sus primeras vocales: au, au- au

 

   De 4 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite ruidos con su garganta

·         Ma- ma

·         Pa- pa

 

  De 5 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite ruidos con su garganta

·         Ma- ma

·         Pa - pa

 

 De 6 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Emite balbuceos

·         Ta - ta

·         Ma - ma

·         Pa - pa

 

 De 7 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Ta -ta

·         Ma- ma

·         Pa- pa

 

  De 8 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Etá - etá- etá

·         Rrrrrrr

 

 De 9 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·        Tata

·         Eté – eté - eté

·         Tis – tis - tis

 

 De 10 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos

·         Tatata - tatata

·         Eté- eté - eté

·         Tis - tis

 

  De 11 meses

·         Sonidos vocálicos y consonánticos

·         Trata de repetir algunos sonidos

·         Comprende el no

·         Emite balbuceos 

Tati, tati, tati


Finalmente éstas son las palabras que ha adquirido de 0 a 11 meses

Tati, tatatata, tis, tetá, etá,  eté, rrrrrr, Ñañañña,  prrrrr, brrrr, papapa, mamma, au.


 

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE DE MARCOS DE 12 A 24 MESES

De 12 a 24 meses

 Aparecen las holofrases.

 Comienza a usar otros sonidos de la lengua.

  Emite onomatopeyas (animales, transportes, etc).

 La pronunciación puede ser poco clara.

 Intenta imitar palabras sencillas

Más capacidad comprensiva que expresiva.

 

De  12   meses (Pronunciación poco clara) 

 Aay

De    13 meses 

 She, va

De     14 meses 

Allá, allá

De    15 meses

 Nanana, dubi, etó, etó

De   16 meses 

 Apá, paapa, maama

De  17 meses 

Dobi, dobi (Sonidos onomatopéyicos por primera vez: achí )

De   18 meses Pronuncia sin errores todas las vocales y los fonemas más sencillos

Pepa, ashu

 De 19 meses

Tete, tis, tis, tis (Tararea canciones por primera vez: A Ram Sam Sam )

De 20 meses

Ate, titao, titao  (Tararea canciones)

De  21 meses 

Vivi, halló, (Sonidos onomatopéyicos y tararea canciones)

De  22 meses

Wi, wi, awi, awi

De  23 meses 

  Sí, papá, así

De  24 meses. Pronuncia las primeras palabras, con significado:

Mamá , papá,  agua,  hola, no, ga, gu

Más capacidad comprensiva que expresiva

 (sí a todo) ( imita sonidos de animales: Cua, cua, buuu, ) (Sonidos de transportes: pi, pi, rumm )

 Finalmente éstas son las palabras que ha adquirido de 12 a los 24 meses

 Aay , che, va, allá, nanana, dubi, etó´, apá, paapa, maama, dobi, achí, Pepa, agua, tete, tis, ate, titao, vivi, halló, Wi, awi, sí, papá. ga, gu, no, hola, mamá, asì


Al final de la etapa el vocabulario será de unas 50 palabras, aún puede cometer errores en la producción.

 

 

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE DE MARCOS DE 2 A 3 AÑOS

Sigue órdenes sencillas,

De 25 meses

Pepe, tatatu dos tes (dos tres)

De 26 meses

Amén, gua, gua, chacha, cau cau, subi, dos, tes

De 27 meses

Toco, toco (juega tocándose los ojos con las manos)

Dos, tes, tos tinto (dos, tres cuatro, cinco)

De 28 meses

Aio, (adiós) tutete (chupete)

De 29 meses

Toti

De 30 meses

¡ooohhh! Yeye, Mamo (vamos)

De 31 meses

Chacha (gracias) aiba (arriba) tutete (chupete)

Uno, dos, tes, tos tinto (uno, dos, tres, cuatro, cinco)

De 32 meses 

Chao,  A ver, a ver,

De 33 meses

Abuela

De 34 meses

Tararea canciones en inglés (Twinkl , Twinkle Title Star ) (A, B, C D…) <!--[if gte mso 9]>

De 35 meses

Vamos, mami, tatatos (Zapatos) ayúdame, oetà (dónde está), ya, mia (mira) abuela, en el nome (nombre) de Jesús, aeuya (aleluya) caca, pis. Cuenta del uno al diez.



miércoles, 16 de junio de 2021

EL CONEJITO FITO NO SABE PERDONAR _ Cuento corto

Una tarde de calor el conejito Fito caminaba por el bosque con sus orejas hacia abajo porque se sentía amargado.

Estaba decepcionado con los amigos porque le habían lastimado y ofendido. Y lleno de resentimiento cortó la amistad con todos eligiendo jugar solo.

Mientras el conejito Fito jugaba pateando una pelota, escuchó el canto del pájaro azul que anunciaba la llegada de una gran tormenta.


Ante este aviso todos los habitantes del bosque corrieron hacia la montaña para refugiarse dentro de unas madrigueras construidas entre unas rocas.

El conejito Fito y sus padres también se refugiaron en la madriguera. Una vez allí la conejita Alicia se acercó al conejito Fito ofreciéndole suaves plumitas para que acomodara una camita, pero éste no las aceptó.

Luego la liebre y el zorro también se aproximaron al conejito Fito pidiéndole algunas frutas, mas éste no se las dio.

Papá conejo, que observaba la actitud de su pequeño conejito decidió acercarse para preguntarle:

_ ¿Qué te pasa Fito? ¿Por qué estás actuando de esa manera con los demás?

_ ¡Porque me ofendieron y me lastimaron en el pasado! _ respondió el conejito Fito.

_ ¿Pero no te das cuenta de que tú también estás ofendiendo con tu actitud? Eso demuestra que es imposible caminar por la vida sin lastimar y sin ser lastimado.

Ante estas palabras el conejito Fito guardó silencio y papá conejo continuó diciendo:

_ Debes aprender a perdonar. El perdón es el mejor camino para alcanzar la paz interior porque te libera del rencor.

En ese mismo instante comenzó a caer la fuerte tormenta. La lluvia caía entre truenos, relámpagos y fuertes vientos, que soplaban con un gran silbido. Entonces el conejito Fito se acostó acurrucadito al lado de mamá y papá conejo.  

A la mañana siguiente la tormenta ya había pasado y todos los habitantes del bosque salieron de las madrigueras para disfrutar de los primeros rayos del sol sentados sobre las rocas.

El conejito Fito, viendo a sus amigos, se acercó para compartir frutas y verduras con ellos.

Con esta actitud el conejito Fito perdonó a los que les habían lastimado, y también pidió perdón por su actitud rencorosa y vengativa.

 

Autora: María Abreu

 

Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. (Mateo 6:14)



miércoles, 12 de mayo de 2021

El niño que no sabía ahorrar energía eléctrica _ Cuento corto

David era un niño amable y juguetón, pero no obedecía a su madre cuando ella le enseñaba sobre la importancia del ahorro de la energía.

Por eso cuando David salía de su habitación siempre dejaba la luz encendida, además dejaba el móvil enchufado después de cargar la batería.

Cuando iba a la cocina, abría la nevera más tiempo de lo necesario y muchas veces se le quedaba la puerta abierta.


 

También, en el salón dejaba la televisión encendida aún cuando no la estaba viendo.

Y así era el día a día de David, malgastando energía en su casa.

Como David no sabía ahorrar energía porque no hacía caso a los consejos de su madre, hubo un mes que el recibo de la luz llegó tan caro que su madre no tenía el dinero suficiente para pagar el recibo. Por eso ella le explicó:

..... ....

_ David, tendré que coger dinero de tu alcancía para completar el pago de la luz.

Al escuchar esto David se puso muy triste  y la madre continuó diciendo:

_ Hijo, te he explicado que cuando disminuimos el consumo de la energía, ahorramos dinero.

Con el consejo de su madre, David aprendió a ahorrar la energía eléctrica de su casa y desde ese día jamás tuvo que poner dinero de su alcancía para pagar la luz.

 

Autora: María Abreu

 

Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio, pero el necio todo lo disipa. (Proverbios 21:20)

 



El conejito Fito no quiere bañarse _ Cuento corto

Una tarde de calor, el conejito Fito llegó sudado a casa, después de haber jugado en el bosque al “pilla-pilla”.

Mamá coneja, al verlo sucio y sudado, le mandó a bañarse, pero el pequeño conejito le dijo que no. Nuevamente mamá coneja le manda a bañarse y éste le repite:

_ ¡No quiero!

Mamá coneja, ante su negativa le explica:

_ Si no te bañas puedes tener mal olor corporal y eso puede provocar la burla o el aislamiento de los demás.


 

Al conejito Fito se le sonrojó la carita de asombro sólo de pensar que se reirían de él por andar sucio.

Mamá coneja, mirando la carita sonrojada de asombro del pequeño conejito, continuó explicándole:

_ Los elefantes entran en los lagos para echarse agua con su trompa. Los lagartos se bañan en los charcos. También los hipopótamos se meten en los lagos para bañarse porque les gusta estar limpios.

Después de esta explicación, mamá coneja agarró al conejito Fito y lo metió en una bañera…, le dio una esponja y un bote de jabón con olor a limón.

Dentro de la bañera, el pequeño conejito no paraba de divertirse cada vez que mamá coneja le enseñaba a frotarse la espalda, las orejas, los pies y el resto del cuerpo.

Desde ese día, el conejito Fito aprendió a bañarse todos los días.

 

Autora: María Abreu

 

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. (Salmos 51: 10)



El conejito Fito en calma bajo una tormenta en el bosque _ Cuento corto

Llueve precipitadamente, se oyen las gotas de agua golpear los tejados de la casa, y caer al suelo, formando grandes charcos de agua. La lluvia cae entre truenos, relámpagos y fuertes vientos, que soplan con un gran silbido.


 

Mas, dentro de la casa del conejito Fito, reina la calma. Todos están sentados tomando una taza de té caliente, en la mesa de comedor del salón.

Mientras afuera, retumban los truenos, los relámpagos y la fuerte lluvia, que junto al indomable viento sopla como si se estuviera desatando una gran tormenta en el bosque.

El conejito Fito, y sus padres, sigue en calma, y en tranquilidad.

No se escucha ninguna voz chillona, falsa, hipócrita, mandona, mentirosa, o que intente alzarse por encima de los demás con soberbia, para ofender o humillar a alguien de la familia.

Aunque la tormenta de fuera, ruje con todas sus fuerzas, la familia permanece en calma y unida.

 

Autora: María Abreu

 

Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. (Salmos 127: 1)


 



El conejito Fito está ansioso _ Cuento corto

Mamá coneja está sentada en la cama junto al conejito Fito intentando que éste se duerma, pero él no para de dar vueltas porque no puede dormir.

Entonces mamá coneja para que pueda conciliar el sueño empieza a leerle un cuento:

Un grupo de animalitos se cepillan los dientes, se ponen el pijama y en fila entran en un barco donde acostumbran a dormir.

En el barco, mecido por las olas, duermen tranquilos como si estuvieran en una cuna.

Acunados por las olas, su estado de relajación es tan placentero que cuando alguna preocupación quiere llegar a sus mentes, las dejan pasar como si fueran olas pasajeras sin detenerse en ellas…  

Con este lindo cuento el conejito Fito se quedó dormido plácidamente sin ningún tipo de ansiedad.

Mama coneja cierra el libro, apaga las luces y lo deja dormidito bien abrigadito.

 

Autora: María Abreu

Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad. (Salmos 4:8)

 



← ANTERIOR PROXIMA → INICIO

SUSCRÍBETE

Vistas de página en total

TE GUSTARON LOS CUENTOS?

Sports

Cuentos por categorías

m

Visita feliz